Abriga tu piel en invierno

11 enero, 2013

Ha llegado el invierno y lo hemos notado en todo. Y uno de los aspectos que nunca deja de impresionarnos es cómo cambia la piel en cada estación del año. En invierno, necesitamos un cuidado más nutritivo, porque la piel comienza a sentir tiranteces, pierde luz y se siente falta de vitaminas que la reaviven.

Casi siempre pensamos que tenemos que dedicar más horas a cuidar nuestra imagen delante del espejo. Pero lo cierto es que la piel no necesita tantos cuidados de ese tipo. La piel, por naturaleza, tiende a recuperarse y regenerarse por sí sola. Pero sí suelen afectarle factores externos como el tiempo, el estado de ánimo, el estilo de vida, etc. Para darle un empujoncito sin que tengáis que pasar mil horas en el espejo, os damos unos trucos para cuidarla en este invierno:

  • Tómate un zumo de naranja o piña al despertar: es pura vitamina C y ayuda a prevenir las arrugas y aumentar el desarrollo de las células de la piel.
  • Usa una crema nutritiva: las cremas nutritivas se diferencian de las cremas exclusivamente hidratantes en que estas tienen una textura más densa, contienen aceites esenciales para la piel y vitaminas que la alimentan. ¡Os encantará nuestra crema de Noche y Día!
  • Bebe agua e infusiones: el agua es la primera en hidratar la piel por dentro y restablecer los líquidos corporales. Y si además, la combinamos con infusiones, añadimos propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y suavizantes para la piel.
  • Come carne, pescado y huevos: contienen proteínas, y como ya hemos mencionado en otros post, estas son muy importantes para el organismo, ya que también contribuyen, a través de la vitamina B, a que nuestra piel tenga ese aspecto vivo y sonrojado.
  • Practica la relajación facial: estira, mueve la cara, relájala, ríete…Estos ejercicios nos ayudarán a que no se quede el rostro tirante por las bajas temperaturas, y a que mejore la circulación.
  • Toma frutos rojos: embellecen la piel de una forma irresistible. Son lo más de lo más en antioxidantes y dejan que la piel respire, adquiera elasticidad y se vitalice.
  • Lávate la cara con agua muy fría: No solo es perfecto para despertarnos, sino para inyectar vida propia a las células y a recargarlas de energía.

Y…sin dedicar mil horas delante del espejo. Tan solo unas pequeñas pautas a vuestra vida, y tendréis la mejor cara de todos los inviernos. ¿Conocíais ya alguno de estos métodos? ;)

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