Pina Bausch, un ejemplo de efecto positivo

21 octubre, 2011

Quizás este nombre os resulte familiar: Pina Bausch. Una mujer a la que admiramos y que liberó la danza clásica de sus cadenas creando un nuevo género: la danza teatro (Tanztheater). Ahora el director Wim Wenders ha trasladado su vida a la gran pantalla con un documental en 3D que lleva el nombre de la artista: Pina. Un proyecto que le rinde homenaje. Una mujer ejemplar del efecto positivo que buscamos transmitir y que vosotras viváis. Rompió las reglas del ballet clásico para expresar los sentimientos, sin importarle revolucionar la danza contemporánea internacional. Pina leía el alma y os invitamos a que os inspiréis con los logros de esta mujer.

Pina, de origen alemán, es un ejemplo de mujer emprendedora y luchadora. Una mujer que vivió su vida guiándose por su intuición, sin que le importase la crítica social. Comenzó a bailar a los 14 años. Demasiado tarde dirían hoy en día los expertos. Pero quizás esto hizo que entendiera la danza de forma diferente.

Ella revolucionó la danza. El ballet clásico era frío y técnico y lo que le interesaba era expresar y comunicar bailando: miedos, deseos, dolor o pasión. Rompió con lo conservador y transformó de forma radical la danza internacional.

Puede ser considerada como un icono cultural porque Pina Bausch fue la liberadora del ballet clásico. De esta forma creó el Tanztheater, un género de baile lleno de expresividad.

Una de sus frases más recordada por los suyos es “Bailad, bailad, de lo contrario estamos perdidos”. Estas palabras resumen lo que significaba para ella el baile. Según ella, las palabras no eran necesarias pudiéndonos comunicar a través del baile. Eliminó los grandes decorados de los teatros y los tutús. El movimiento y la expresividad del bailarín eran lo realmente importante.

Esta forma de entender el baile hizo que entre su equipo de bailarines hubiera toda una mezcla de edades, razas y pesos. Construía un baile a partir de los sentimientos. No importaba el físico de sus bailarines. Ella quería que ellos tuvieran un alma por expresar.

Este icono de la danza murió en el 2009 a los 68 años, dejando tras de sí muchas críticas y muchos logros. De ella las escuelas han heredado un nuevo sistema de enseñanza y el arte de la danza se ha enriquecido gracias a sus aportaciones.

Ahora, su gran amigo Wim Wenders ha querido homenajear a la que fue una de las coreógrafas más innovadoras del siglo XX. Juntos comenzaron el proyecto de contar esta historia en la gran pantalla. Él ha tenido que acabar el proyecto y ahora, todos podemos disfrutarlo en el cine.

Nosotros creemos que Pina Bausch es un ejemplo de mujer emprendedora y luchadora por ser fiel a su identidad. Confió en sí misma y no le importó que la criticaran por su “mal ballet”. Ella entendió que necesitaba bailar de otra forma para expresarse y lo hizo. Ese optimismo y forma de vivir el efecto positivo es lo que nos ha sorprendido de esta mujer.

Creemos que su vida puede ser muy inspiradora para todas vosotras, por eso os animamos a que descubráis todos sus secretos y que aprovechéis un fin de semana para ir al cine. Un plan sencillo y relajante. Solo tenéis que buscar las salas en las que proyectan la película y disfrutarla. ¡Seguro que os inspira y vosotras también podéis vivir el efecto positivo!

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